Archive for 19 noviembre 2008

Con cara de piedra (o de Roca)

noviembre 19, 2008

Desde que estaba en el colegio primario que se viene discutiendo si la estatua de Roca que está en el Centro Cívico de Bariloche debe ser quitada o no. A esto de la estatua se le sumó hace unas semanas la idea de sacar toooodas las estatuas de la Patagonia que representan a este señor y además sacarlo de los billetes de 100$.

Obviamente, tenemos dos bandos: los que dicen que hay que sacarlo a toda costa, porque fue un genocida, porque mató centenares de nativos, etc, etc. Y están los que dicen que no hay que sacarlo de ninguna parte porque forma parte de la historia.julio-argentino-roca

Es verdad, este muchacho se fue de mambo y pasó a cuchillo a vaaaaaaaaaaaarias centenas de nativos, pero también es verdad que el decreto por el cual hizo lo que hizo vino directamente del Estado, no fue que Roca se levantó una mañana y le dijo a su pelotón: “muchachos, hoy en lugar de practicar tiro al aire, me dieron ganas de ir pa´el sur y matar gente“. Al hombre le llegó el decreto y allá tuvo que partir. Y no nos olvidemos que para esa época se desarrollaba lo que estudiamos como “las grandes presidencias argentinas“, la famosa generación del ´80. Sisisisi, esos tres muchachos que estudiamos como los grandes constructores de la nación, los que tenían visión de futuro y sabían lo que necesitaba el país… y que también forman parte de la incipiente democracia…

Esos tres mismísimos señores (Mitre, Sarmiento, Avellaneda), además de todo lo que estudiamos, también tuvieron la visión de que la Patagonia o era conquistada por nosotros o iba a ser parte de Chile. Asi que…. ¿para que dejar taaaaaaanta tierra y riquezas en mano de los vecinos? Alla fueron, a la “Conquista del Desierto” (que si se ponen a observar con detenimiento, la meseta no tiene nada de desértico…. pero bueno, sabiendo los antecedentes de Sarmiento que todavía creía que estábamos viviendo el Polis griegas y que si uno vivía fuera de la ciudad de Buenos Aires, era un bárbaro… queda más que claro porqué le decían “Desierto”).

Volvamos al tema de la Campaña del Desierto. Me parece que la cosa no está entre sacar a Roca de las plazas, cambiar nombres y borrar su imagen de los billetes, sino en enseñar bien la historia argentina, crear conciencia y generar un debate de porqué se hizo, qué otras opciones había, etc.

Me parece mucho más importante poder debatir en la sociedad qué hacer con los nativos argentinos que todavía hoy viven en nuestro país y que están desapareciendo porque viven en condiciones paupérrimas, chicos que, siendo argentinos, no gozan de los derechos del niño… Y es un problema que va de norte a sur del país. Más que tomar medidas en contra de algo que se hizo hace 100 años, haya estado bien o mal el accionar de Roca, me parece que tenemos que empezar a preocuparnos por el hoy. La historia es justamente eso: historia, y sirve para que aprendamos de ella, no para borrarla y hacer de cuenta que nada pasó.

Si hoy borramos a Roca de la historia, ¿cómo van a explicar en un futuro que la Patagonia es parte de Argentina? Porque no podemos dejar de reconocer que gracias a ésta campaña muchos argentinos viven allí, otros disfrutan de las bellezas y otros tantos viven gracias a sus recursos.

Además, Roca no fue el único que anduvo haciendo desmanes por el país. Y de nuevo: de norte a sur hubo una de sablazos y fusilazos… Y esto viene desde la Colonia, o un poco antes, cuando se atrapaban guaraníes para venderlos como esclavos al Imperio de Brasil. Y si vamos a condenar de “genocida” a alguien, hagámonos cargo también de la masacre de la Guerra del Paraguay que, junto con Brasil, casi diezmamos a la población paraguaya. Y así llegamos hasta las dictaduras y el más que conocido tema de los desaparecidos… y si seguimos un poco más llegamos al 2008 con una franja terriblemente ancha de la población debajo de la línea de pobreza, chicos que se mueren porque no tienen un médico (ni éste recursos) para poder curar enfermedades que deberían haber sido erradicadas hace decenas de años, ancianos con jubilaciones que no alcanzan ni para una comida saludable, etc.

Me parece que estamos razonando fuera del tarro si vamos a culpar a una persona de una cantidad de muertes de hace 100 años y no nos preocupamos un poco por lo que está pasando hoy y por lo que se viene.

De nuevo: me parece bien enseñar y mostrar que no se puede ir por ahí matando nativos, criollos y demás. También me parece genial enseñar a defender un territorio en todas las aristas de la defensa nacional y territorial. Pero de ahí a querer borrar la historia como un resarcimiento por lo que pasó o porque es una parte negra de nuestra vida me resulta realmente despreciable.

Aprender de nuestra historia para no volver a cometer los errores del pasado me parece que es lo más sano. Borrar la historia no sirve más que para idiotizar a la sociedad y convertirla en la mediocridad absoluta. Generar conciencia y responsabilidad es un objetivo bastante deseable en este momento para todo lo que el país está viviendo.

Saludos,

Bren

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a don Francisco… GRACIAS TOTALES!

noviembre 6, 2008

Me enorgullezco de haberme contado entre los que se creen nacidos para servir a la patria “Me enorgullezco de haberme contado entre los que se creen nacidos para servir a la patria”

6 de noviembre. Día de los Parques Nacionales.

Ahhh seguro que muy pocos lo sabían. Y es que es algo que no se difunde y por lo general sólo quienes viven en las inmediaciones de estos parques lo saben. Asi que los que no tenían ni idea se deben preguntar qué cornos se festeja…

Bueno, a fines del siglo pasado, un señor llamado Francisco Pascasio Moreno (siiiiii la P no es de perito, es de Pascasio. Perito era el trabajo….) realizó una importante tarea en la demarcación de límites con Chile, superando las diferentes tesis que sostenían ambos países en cuanto a cómo debería delimitarse. En 1888 se decide que cada país nombre un Perito para que, junto a las comisiones que guiarían, establezcan la demarcación del terreno. Al principio Moreno rechazó el ofrecimiento argumentando que no estaba a la altura de aquella responsabilidad debido a su juventud y falta de práctica en las negociaciones del Estado. Luego de que se designara a otro perito y que renunciara a su cargo, Moreno toma la cuestión entre sus manos.

Como forma de pago por su labor en la cuestión de límites con Chile, el Estado argentino aprueba la Ley 4192, otorgándole veinticinco leguas cuadradas de tierras fiscales, como recompensa por los servicios prestados, en la zona de Puerto Blest y laguna Frías. El 6 de noviembre de 1903 dona tres leguas al gobierno nacional para la creación de un parque nacional, el primer parque nacional de la Argentina: el Parque Nacional del Sur, que posteriormente se transformaría en el Parque Nacional Nahuel Huapi. ¿Los motivos de ésta donación? “(…) Hoy la ley citada me permite hacerme dueño de paisajes que, en días ya lejanos me hicieron entrever la grandeza futura de tierras entonces ignoradas que nos eran disputadas. (…) Cada vez que he visitado esa región me he dicho que convertida en propiedad pública inalienable llegaría a ser pronto centro de grandes actividades intelectuales y sociales y, por lo tanto, excelente instrumento de progreso humano. (…) Chile posee tierras fiscales en la vecindad y quizá les diera este destino. Así, en aquella magnificencia tranquila podrán encontrar sano y adecuado panorama los habitantes de ambos lados de los Andes, y contribuir, reunidos en comunidad de ideas durante el descanso y solaz, cada vez más necesarios en la vida activa del día, a resolver problemas que no llegarán a solucionar nunca los documentos diplomáticos, y los visitantes del mundo entero, entremezclando intereses y sentimientos en aquella encrucijada internacional, beneficiarán más aún el progreso natural de la influencia que por sus condiciones geográficas corresponde a este extremo de América en el hemisferio austral”.Es así que surgen los Parques Nacionales, gracias a la labor de un gran científico y patriota argentino, que siempre luchó para que nuestro país creciera y avanzara.

Por discrepancias que había mantenido con el gobierno nacional, éste no envió representación oficial a su funeral, y recién en 1944 sus restos fueron trasladados a la isla Centinela, en el Nahuel Huapi. “Se llevaron [los restos] en la Modesta Victoria, escoltada por numerosas embarcaciones del lago, y al llegar a la isla Centinela, el ataúd se descendió a pulso, en medio de un gran silencio roto sólo por los toques de clarín, que en medio de aquella soledad daban a la escena un carácter dramático y solemne, propio del Crepúsculo de los Dioses. Parecía el cadáver de Sigfrid o de un héore tan legendario como él. Una sencilla placa, al estilo de la tumba de Cecil Rhodes en el desierto africano, cubrió sus restos”. Los navegantes del lago, al pasar frente a la isla, hacen sonar sus sirenas, como rindiendo un pequeño homenaje a este gran hombre.

Les dejo algunas otras reflexiones de Don Francisco, para que también reflexionemos un poco y pongamos a este gran argentino en el mismo lugar que los próceres, porque también ayudó a construir este país.

Gracias Francisco!!

saludos

Bren

Reflexiones de Francisco P. Moreno:

* “Nunca pude comprender cómo una nación viril, dueña de extensísimas zonas, desde el trópico hasta el polo antártico, no se empeña en su estudio, para utilizarlas, con lo que afirmaría el dominio de lo que la naturaleza misma le señalaba como suyo. De nuestra indiferncia, por lo que pretendemos haber heredado de España, resultó siempre la pérdida de buenas porciones de aquella herencia.”
* “¡Declaremos también propiedad nacional el combustible blanco, el torrente, la cascada y sobre todo, estudiemos la tierra como lo manda el sentido común, cambiando las leyes y los métodos anticientíficos actuales. Sólo así llegaremos a crear la Gran Nacionalidad Americana del Sur”
* “No puedo dormir pensando en lo que hay que hacer para la mayor grandeza y defensa del país, y mi falta de fuerzas, de recursos y de vista para hacerlo comprender en esta Capital tan extranjera para los nativos. ¡Cuánto ven mis recuerdos! ¡Qué duro es saber que la vida se acorta tan ligero! Pero, ¿no es más duro vivir sin servir? ¡cuánto quisiera hacer, cuánto hay que hacer por la Patria!
* “¡Cuánto quisiera hacer, cuánto hay que hacer por la patria! Pero ¿cómo, cómo? ¡Tengo sesenta y seis años, y ni un centavo! ¿Cuánto valen los centavos en estos casos…? ¡Yo que he dado mil ochocientas leguas a mi patria y el Parque Nacional, donde los hombres de mañana, reposando, adquieran nuevas fuerzas para servirla, no dejo a mis hijos un metro de tierra donde sepultar mis cenizas! Yo que he obtenido mil ochocientas leguas que se nos disputaban y que nadie en aquel tiempo pudo defender sino yo, y colocarlas bajo la soberanía argentina, no tengo donde se puedan guardar mis cenizas: una cajita de veinte centímetros por lado. Cenizas, que si ocupan tan poco espacio, esparcidas, acaso, cubrirían todo lo que obtuve para mi patria, en una capa tenuísima sí, pero visible para los ojos agradecidos…

Fuentes:

Eduardo V. Moreno (Recopilador) – “Reminiscencias de Francisco P. Moreno”. Editorial El Elefante Blanco, Buenos Aires, 1997.

Elías Farah (Recopilador) – “Perito Francisco P. Moreno. Homenaje”. Editorial Vinciguerra, Buenos Aires, 1995

Exequiel Bustillo – “El Despertar de Bariloche”. Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1999