Archive for 26 abril 2008

Atónita…

abril 26, 2008

Anoche mi hermano y yo estábamos por acostarnos cuando el flash informativo de la tele (si… después de 5 años sin TV ahora tengo imágenes móviles en mi casa… se usa poco, pero un noticiero de vez en cuando viene bien), nos dejó atónitos: el flamante y joven ministro de economía, que tantos suspiros causó entre nuestras madres y que tantas esperanzas despertó por su juventud entre algunos, había renunciado.

Bueh, renunciado según algunos medios, despedido según otros y apartado de su cargo para los menos. No importa, el tema es que a cuatro meses se estaba yendo uno de los personajes que más prensa tiene en argentina: el ministro de economia. Pánico extremo entre algunos, cotideanidad para otros, sorpresa para quienes Argentina siempre nos sorprende.

Y no pude evitar caer en esa manía de quienes hemos estudiado relaciones internacionales de armar en nuestras cabezas las más hilarantes y descabelladas teorias conspirativas. Teorias que van más allá de la ya tradicional hipótesis de que se está armando una hegemonía de “Fernández” en el gobierno, de que en realidad hay algo más (el famoso “ahí hay algo, eh”), etc.

También uno evita imaginarse a ciertos amigos de apellido Fernández en el gobierno…

Pero más allá de la conspiración y la comedia, me quedé pensando en los medios y en las noticias que daban. Sobre los medios por ahora no voy a emitir una opinión extensa, sino que los remito a una nota de Nicolás Daniele (http://nicodaniele.blogspot.com/) para empezar con el tema.

Me sorprendió cómo se presentaban todos los hechos aislados, pero como notas principales el conflicto del campo con el gobierno y la renuncia de Lousteau. Tal era la distancia de todos lo que presentaban que parecía que estaban hablando de países diversos: la sequía más grave desde 1925 en Santa Fe, las inundaciones en el bosque chaqueño que perjudicaron a gran parte de la población nativa… Pero apenas como titulares.  Eso sí: el conflicto con el campo, que casi hace acordar a la vieja pugna entre unitarios y federales volvía una y otra vez. (Ah y no nos olvidemos del terrible humo que sufre la ciudad. Quien haya estado de campamento alguna vez sabe y entiende que tampoco es para tanto y que no a todo el país le preocupa que lo que pase en Capital Federal, sino lo que pasa de la Gral Paz para el otro lado. O en todo caso, que si se acuerda sobre importaciones y exportaciones, que el humo permita que el puerto de Buenos Aires funcione, pero eso no fue analizado ni mencionado por los medios).

Escuché los discursos de la Sra. Presidente (sí, en femenino: me quedó grabado de una clase de Teoría Política que hay puestos en que no existe el femenino, por tradición griega y porque la evolución en el término no era tal como hoy… asi que me quedo con un término viejo y seguro) y me dio una sensación de presentaba una sociedad dividida y que los sucesivos discursos no daban lugar a la conciliación entre las diferentes partes; todo lo contrario, era una batalla verbal contra generaciones pasadas, presentes y… no me animo a decir si futuras. ¿Cómo no recordar a Baumann? Sí… el “nosotros y ellos” queda siempre vigente y se adecua a tantas situaciones. El mundo contra… el gobierno.

Me pareció triste y realmente lamentable que a tan pocos meses de asumir, cuando debería estar festejando el período de democracia más largo de nuestra historia (y que como forma de unión de la sociedad es un buen comienzo y una poética forma de hacer discursos presidenciales), el gobierno comience a resquebrajarse. “Era predecible”, “es un mal augurio” fueron los análisis de las calles porteñas.

Vi algunas caras de preocupación (y escuché varios comentarios) hoy en la ciudad, como si el país se estuviese hundiendo nuevamente.

Realmente me preocupa no saber nadar.

Espero que puedan tener un buen fin de semana.

Bren

¡Esto es globalización!

abril 22, 2008

Esta tarde salí a hacer una de mis incursiones por las calles porteñas, a ver qué encontraba a mi paso y a despejarme un poco después de una mañana de estudio.

Empece a caminar cerca de parque Las Heras; no había mucha gente así que podían distinguir los diferentes personajes que habitan esta ciudad. Entre ellos pude distinguir a uno que me llamó la atención: un señor con marcados rasgos asiáticos y barba larga, que me hizo acordar a los dibujos de Confucio… vestido completamente de gaucho. Ojalá hubiese tenido la cámara de fotos.

Se me vino a la cabeza, entonces, otro personaje que vi el verano pasado en Villa la Angostura. Estaba haciendo la cola en el correo y adelante mio había uno de los paisanos de la zona, (muy conocido asi que no voy a decir el nombre, jejeje).

Estaba vestido con bombacha de campo amplia, botas de cuero, faja y rastra, camisa y chaleco, pañuelo anudado en el cuello, sombrero y facón al cinto. Hasta ahí, una pintura completamente normal, casi un cuadro de Molina Campos. Pero había detalles que rompian con la tradicional figura gaucha y agregaban el toque de modernidad y tecnología. ¿Y globalización? En la mano derecha tenía una bolsa de papel de una marca muy conocida, marca europea si no me equivoco. Y el detalle tecnológico: al lado del facón, ¡el celular!

Simplemente me encantó. Fue genial ver esa combinación de tradición argentina con el marketing de una empresa europea, o esta mañana encontrarme de nuevo con una figura típica y facciones asiáticas. Argentina, como buen país de inmigrantes y de mezcla cultural, tiende a tener este tipo de cosas. Personas con vestimenta, pensamientos y rasgos que abarcan las más diversas culturas y religiones, formas de vida y de ver el mundo. Y es genial ver con qué naturalidad las personas llevan todas estas cosas encima, casi sin pensar en todo lo que ese bagage puede representar para otros. Lo llevan y listo.

La verdad es que después de haber pasado por algunas cursadas con visiones casi extremistas y fatalistas sobre la globalización y otras que ven los beneficios, me pregunto hasta qué punto cada uno de los profesores tiene razón en su punto de vista, mucho más cuando veo que la mayoría de las personas lo viven como algo más, algo completamente cotidiano y que no afecta sus vidas.

Muchas veces nos vamos de mambo con las teorias y las explicaciones. A veces nos olvidamos de disfrutar lo que está, lo que es.

Buena semana para todos,

Bren

Impresiones de una caminata.

abril 20, 2008

Esto que les voy a contar pase hace ya varios días. Una vez más la ciudad de Buenos Aires tuvo esa capacidad de sorprenderme que tanto me gusta.

Fue en uno de esos días que hay mil cosas para hacer, con 30º y pocas ganas. Para empezar, tenía que hacer una serie de actividades burocráticas en la facultad; después me tocaba ir a la otra punta de la ciudad para ir a la sede de las Academias Nacionales y después… el día continuaría. Pero ¿porqué detenerme en esta parte del día y en estos lugares? Veamos el recorrido…

Sali de mi departamento hacia la facu (tramo Recoleta/Palermo hacia Balvanera/Once) en colectivo. (Sí, 30º a las 10 de la mañana pudieron con mis ganas de caminar)). Un tramo normal, le presté poca atención y viaje leyendo. Esa costumbre que cuando uno llega a BA dice “esto a mi no se me va a pegar” y termina pegándose.

La odisea empezó cuando logré librarme de la secretaría y empecé a caminar (los 30º representaban un desafío cero frente al ensardinamiento del colectivo). Caminé desde H. Yrigoyen y Matheu hasta Callao y Av. Alvear.

Y aca viene el texto del día de hoy. La sorpresa de encontrar toda una serie de diferentes Buenos Aires y porteños que no dejan de ser iguales pero que buscan ser diferentes. No sólo en la arquitectura de la ciudad, sino también en sus habitantes.

De Balvanera hasta Av. Córdoba (y con perdón de la generalización y los calificativos) se veía un mundo y una cultura de trabajo pesado, de esfuerzo. Una mezcla del barrio con trajín del día a día. Caras cansadas, curtidas por el sol de la ciudad; personas acaloradas por el sol que calienta el cemento del Once. Caserones antiguos, fachadas viejas y semiabandonadas. Negocios que delatan varias generaciones tras el mostrador. Veredas gastadas por el tiempo y el paso de los transeúntes; voces, gritos y bocinas que hacen a la música del lugar. Un sonido tan característico… De Av. Rivadavia hasta Av. Corrientes se puede ver cómo el barrio deja lugar a la versión argentina de un zoco.

De Av. Córdoba hasta Av. Santa Fe (y casi me animaría a decir, Av. Las Heras) un punto medio, diría yo. tal vez por la sensación de haber vivido por la zona durante varios años. Más estudiantes y jóvenes, mucho traje de oficina y moda a la vista. Pasos rápidos, pero elegantes. Ya no es barrio ni zoco, es una moderna zona de compras, fachadas un poco más arregladas, aunque no todas. Es la zona más “tecnológica”: celulares, wi-fi, mp3, mp4…

De Av. Las Heras hasta Callao y Av. Alvear descubrí todo un mundo. Edificios y personas con maquillaje y arreglos varios, todos puestos a punto. No parecía ninguna de los dos anteriores Buenos Aires, para nada. Una sensación de ciudad tranquila, gente sentada en la vereda leyendo el diario a media sombra, disfrutando de la mañana. Poco ruido y muchos árboles. Ningún jóven a la vista, pero sí los abuelos de todos ellos. Parecía el paraíso dentro del caos. La paradoja de las paradojas.

En las tres zonas que delimité hay edificios viejos, casi rayando principios de siglo. Pero no están igual de cuidados. Tal vez sea por tiempo y presupuesto, tal vez no. Las razones de los inquilinos deben ser varias. En las tres zonas había argentinos y extranjeros, nacionalizados y turistas… pero hay como una selección automática de quienes van a qué lugar. No vi europeos en Balvanera, como tampoco vi latinos en Av. Alvear. Tampoco estoy segura de haber visto argentinos que realmente se sientan argentinos en alguna de las tres zonas. En todas escuché despotricar contra el país…

Me puse a pensar, entonces, que la ciudad era la misma, que las personas eran las mismas… aunque con diferentes hojas de ruta que marcaron sus vidas. Pero me dio la sensación de que no se sentían partes de la misma ciudad, de la misma nacionalidad. Nuevamente pude sentir ese individualismo barrial, por llamarlo de una forma, que tanto me sorprendió en Buenos Aires; esa idea de que la ciudad está dividida por territorios y cada uno pertenece a un espécimen diferente de ciudadano. Una copia burda de Berlin en la II Guerra Mundial.

Se que mis amigos bonaerenses y porteños sabrán disculpar estas acotaciones sobre mi caminata. Son simples observaciones sobre rostros y edificios con 30º de calor y un sol radiante sobre mi cabeza.

Los invito a hacer la caminata y comentar sobre sus observaciones…

Buen fin de semana para todos,

Bren

El mundo desde mis anteojos…

abril 17, 2008

Buen día ¡bienvenidos a bordo!

¿Por qué “el mundo desde mis anteojos”? Si mal no recuerdo, Metodologia I. La profesora intentó explicarnos qué era un Paradigma; (es una gran palabra, generalmente usada por gente que no tiene idea de lo que está hablando, pero que quiere quedar bien). Me quedó grabada la frase que usó para entendiésemos la clase: “es ver el mundo a través de un par de anteojos; si uso unos con lente verde, voy a ver el mundo color verde; si uso unos con lente rojo, voy a ver el mundo rojo. El mundo es el mismo, visto desde diferentes lentes que ven diferentes cosas“. Me encantó. Y creo que es una forma de expresar lo que van a encontrar acá: el mundo desde mis anteojos. Así lo veo yo, así lo siento, así lo entiendo. Puedo estar medio daltónica, pero ahí esta lo bueno de esto: la retroalimentación (o feedback para los angloparlantes). Estaría bueno compartir opiniones, debatir y que esto no sea un “que bueno tu comentario, besos!! nos vemos el sábado”. Para este tipo de comentarios… vengan directamente el sábado.

¿Por qué un blog? Justamente… para dar a conocer este imaginario propio y para ver qué opina el mundo. Ah, aclaremos algo… me gusta más la idea de “bitácora”, esa cosa de capitán de escribir (y describir) lo que pasa en el barco. Así que simulemos que esto es una bitácora y somos todos cibernáutas y navegamos en este mar cibernético. Aca van a encontrar la realidad (mis lentes…) en el mundo de los bites.

Por último, ¿qué van a encontrar? veamos…

Para vencer el complejo de “estoy por recibirme de una carrera hermosa, no tengo trabajo (y necesito un año sabático pos facultad)”, voy a escribir algunas opiniones sobre el estado del mundo. Estirando los límites de la carrera (¿tiene límites? creo que hasta asesoramos médicos…) por ahi salta algun que otro comentario fronteras adentro.

Para darme el gusto: algunas notas sobre fotografía y porqué no, algunas fotos de autoría propia, por puro placer de sacar fotos.

Para darle el gusto a otros de leer aquello que siempre quisieron leer y me negué rotundamente a que lo hagan, en algún momento habrá una sección de “Escritos”.

Para compartir con el mundo mis ideas.

Y por que sí, porque me dieron ganas de escribir…

Esto es todo por hoy. Bienvenidos nuevamente y espero que el viaje sea de su agrado.

Brenda A. Segurel