<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:geo="http://www.w3.org/2003/01/geo/wgs84_pos#" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
		>
<channel>
	<title>Comentarios en: paseando por la Feria</title>
	<atom:link href="http://zermagla.wordpress.com/2008/05/13/paseando-por-la-feria/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://zermagla.wordpress.com/2008/05/13/paseando-por-la-feria/</link>
	<description>...noticias desde mi propios globulos oculares...</description>
	<lastBuildDate>Thu, 12 Nov 2009 21:20:40 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.com/</generator>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
		<item>
		<title>Por: Brenda Ailin Segurel</title>
		<link>http://zermagla.wordpress.com/2008/05/13/paseando-por-la-feria/#comment-57</link>
		<dc:creator>Brenda Ailin Segurel</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 03 Nov 2008 23:38:56 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://zermagla.wordpress.com/?p=36#comment-57</guid>
		<description>Maria Julia:
muchisimas gracias por la cita de Gustavo Rojana. No la conocía, voy a ver si consigo el libro para enterarme un poco más de la cuestión que de por sí es más que interesante. La semana pasada estuve en un congreso sobre fronteras culturales, etnicas y políticas y se tocó el tema, y el debate fue genial, creo que pronto voy a subir algunos extractos de las ponencias para continuar por aca el debate.
Leo y releo  el abstract de este libro y se me pone la piel de gallina... 
Muchas gracias de nuevo, saludos
Brenda</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Maria Julia:<br />
muchisimas gracias por la cita de Gustavo Rojana. No la conocía, voy a ver si consigo el libro para enterarme un poco más de la cuestión que de por sí es más que interesante. La semana pasada estuve en un congreso sobre fronteras culturales, etnicas y políticas y se tocó el tema, y el debate fue genial, creo que pronto voy a subir algunos extractos de las ponencias para continuar por aca el debate.<br />
Leo y releo  el abstract de este libro y se me pone la piel de gallina&#8230;<br />
Muchas gracias de nuevo, saludos<br />
Brenda</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: María Julia Casares</title>
		<link>http://zermagla.wordpress.com/2008/05/13/paseando-por-la-feria/#comment-45</link>
		<dc:creator>María Julia Casares</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 14 Sep 2008 04:03:30 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://zermagla.wordpress.com/?p=36#comment-45</guid>
		<description>PUENTES SÍ, MUROS NO

Gustavo Rojana

Mis abuelos, como muchos inmigrantes, toparon con muchos “muros” en la
búsqueda de “su lugar en el mundo”. “Muros” diversos, que a veces les
parecieron imposibles de salvar: idioma, costumbres, vestimenta, religión…
 Sin embargo, no me caben dudas de que la decisión de anclarse a esta
tierra nuestra tuvo como motivo principal que en ella, por cada muro que
un intolerante levantaba, infinidad de puentes les fueron tendidos. Los
generosos de espíritu siempre, afortunadamente, fueron y son mayoría en
este país.

#

La síntesis entre lo que mis padres y abuelos me brindaron y lo que mi
país me dio es esto que hoy soy, que me define como un “otro”, diferente,
sí, pero con ganado derecho a “ser” y a “hacer” en esta tierra: un
ciudadano argentino, bautizado en la fe católica, de origen palestino, que
construye su día a día en su patria, y que, a la vez, intenta desagregar
los aspectos humanos de un conflicto que pareciera circunscribirse al mero
enunciado de cifras que banalizan -cuando no niegan, cuando no ocultan-
que detrás de ese conflicto  –y de un muro levantado por la intolerancia-
hay inocentes, indefensos sociales, silenciados, los “nadies” de Galeano,
que la humanidad pierde obscenamente, minuto a minuto, por obra de las
mezquindades de sus dirigentes.

La sola dignidad que me debo, por origen y por principios, y que debo a
mis hijos, me llevan a dedicar parte de mi trabajo como escritor a ese
conflicto, haciendo uso de la única herramienta que creo válida para
construir un mundo que integre al hombre con el hombre: LA PALABRA, en pos
de un futuro en el que la aniquilación sea sólo el mal recuerdo de épocas
en las que el hombre, como decía Miguel Hernández, acechaba al hombre.

De los muros hay que hablar, es el único modo de empezar a ver, de una vez
por todas, que ahí están, erigiéndose como signos claros de que no todos
optan por construir puentes que acerquen el hombre al hombre. Y que
entonces nuestra tarea, la de quienes optamos por la paz, es urgente.

Y con la palabra como único puente posible, yo también hablo y escribo
sobre un muro: el que fuera erigido por Israel en territorio palestino.

Hay quienes se sienten molestos de que lo haga desde un lenguaje como el
literario, incómodos de que sea la metáfora la que hable de este muro (que
no es, precisamente, “metafórico”), y, especialmente, molesta la
referencia a los costos en términos humanos, en términos de posibilidades
de construir la paz, que dicho muro conlleva.

Pero como este país no es un territorio en el que las armas sofisticadas
puedan ser usadas para ocultar lo que TODOS ven, o para acallar las voces;
como en este país nuestro, el uso de la violencia efectiva sigue, gracias
a Dios, siendo un delito, apelan a la violencia simbólica. Y entonces
ejercen presión:  para que desde nuestro stand en la Feria del Libro se
dejen de representar escenas de mi novela, o para que el Museo Roca, donde
debía dar una charla  el día 2 de junio, me avise que se suspende con la
pueril excusa de las “razones de fuerza mayor” (sic).

En resumen, ejercen presión para que no se hable de lo que ellos mismos
construyeron. En resumen, en un territorio de paz como el nuestro, también
hay quienes se empeñan en levantar o en hacer que otros levanten “muros”
para que sólo sean las suyas las voces que se escuchen. Creo, si no me
equivoco, que eso se llama DISCRIMINACIÓN.

Duele tener que hablar de muros en plena democracia. Duele tener que
hacerlo cuando se recuerda que el mundo festejó con algarabía la caída de
uno. Duele, porque llevado por ese “mal hábito” de cultivar la memoria que
tenemos los escritores, no puedo dejar de leer el presente a la luz –o
debería decir “a la sombra”- de lo que arroja el pasado.  Duele, cuando
todavía nos avergüenzan, como especie, los muros levantados por el nazismo
alrededor de los guetos y campos de concentración.

Y entonces la memoria me dicta que en nuestro país fue la dictadura la que
levantó muros para aniquilar, ocultos tras ellos, a toda una generación
destinada a dirigir los destinos de este país; muros levantaba un
“interventor” de la dictadura, alrededor de las villas miseria, para
esconder la miseria vergonzante a la que eran condenados nuestros hermanos
más indefensos, en una provincia norteña… Y hasta también logró
“tapiarles” el entendimiento a unos cuantos que lo hicieron gobernador,
“democráticamente” elegido… Muros de silencio levantaron muchos que
miraron para el costado cuando se llevaban a vecinos, amigos, familiares;
muros de ignorancia levantó la censura, la quema de libros, el exilio de
escritores y pensadores argentinos; muros se erigieron alrededor de las
escuelas, para que el “conocimiento” se mantuviera aséptico de las
realidades vergonzosas que desbordaban a nuestra sociedad; muros de
papelitos y cánticos triunfalistas fueron, también, esquizofrénica,
increíblemente  inexpugnables a los clamores de los torturados y a los
llantos de los nacidos en cautiverio clandestino, cuando el Mundial 78. Un
muro de falsa bonanza, de frívolo vedetismo, de mentida inclusión en el
“primer mundo” fue suficiente para desviarnos la mirada y consumar el
despojo y la destrucción económica y moral de nuestro país…

Recuerdo, y entonces me resisto a creer esto que estoy viviendo, esta
discriminación con la que se me quiere acallar; esto, que no es otra cosa
que la reproducción de las estrategias de un pasado cercano que nos
avergüenza. Muros: obstáculos a la visión, barreras al entendimiento,
límites que intentan legitimar el excluyente “nosotros” y los “otros”,
murallas que cierran el “paso”, que impiden el encuentro necesario, el
contacto enriquecedor; cercos de hormigón y concreto para que no se vea de
qué modo el ser humano se encarniza contra otro. Muros: en ellos se
estrellan los sueños y se fracturan las voluntades;  en ellos la palabra
conciliadora rebota, no surca el aire ni se proyecta como posibilidad de
unión. Muros: contra ellos se congelan todos los posibles abrazos.







 _______

Gustavo Rojana
es  autor de “El Muro”, 2da. Edición, Editorial Argenta. Ex presidente de
la Colectividad Palestina en la Argentina. Periodista e investigador de la
problemática palestina. Productor artístico de varias obras teatrales y
musicales como “Hair”, “Casting” y “Jaime querido”. Nacido en Zárate,
Provincia de Buenos Aires, el 12 de julio de 1960.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>PUENTES SÍ, MUROS NO</p>
<p>Gustavo Rojana</p>
<p>Mis abuelos, como muchos inmigrantes, toparon con muchos “muros” en la<br />
búsqueda de “su lugar en el mundo”. “Muros” diversos, que a veces les<br />
parecieron imposibles de salvar: idioma, costumbres, vestimenta, religión…<br />
 Sin embargo, no me caben dudas de que la decisión de anclarse a esta<br />
tierra nuestra tuvo como motivo principal que en ella, por cada muro que<br />
un intolerante levantaba, infinidad de puentes les fueron tendidos. Los<br />
generosos de espíritu siempre, afortunadamente, fueron y son mayoría en<br />
este país.</p>
<p>#</p>
<p>La síntesis entre lo que mis padres y abuelos me brindaron y lo que mi<br />
país me dio es esto que hoy soy, que me define como un “otro”, diferente,<br />
sí, pero con ganado derecho a “ser” y a “hacer” en esta tierra: un<br />
ciudadano argentino, bautizado en la fe católica, de origen palestino, que<br />
construye su día a día en su patria, y que, a la vez, intenta desagregar<br />
los aspectos humanos de un conflicto que pareciera circunscribirse al mero<br />
enunciado de cifras que banalizan -cuando no niegan, cuando no ocultan-<br />
que detrás de ese conflicto  –y de un muro levantado por la intolerancia-<br />
hay inocentes, indefensos sociales, silenciados, los “nadies” de Galeano,<br />
que la humanidad pierde obscenamente, minuto a minuto, por obra de las<br />
mezquindades de sus dirigentes.</p>
<p>La sola dignidad que me debo, por origen y por principios, y que debo a<br />
mis hijos, me llevan a dedicar parte de mi trabajo como escritor a ese<br />
conflicto, haciendo uso de la única herramienta que creo válida para<br />
construir un mundo que integre al hombre con el hombre: LA PALABRA, en pos<br />
de un futuro en el que la aniquilación sea sólo el mal recuerdo de épocas<br />
en las que el hombre, como decía Miguel Hernández, acechaba al hombre.</p>
<p>De los muros hay que hablar, es el único modo de empezar a ver, de una vez<br />
por todas, que ahí están, erigiéndose como signos claros de que no todos<br />
optan por construir puentes que acerquen el hombre al hombre. Y que<br />
entonces nuestra tarea, la de quienes optamos por la paz, es urgente.</p>
<p>Y con la palabra como único puente posible, yo también hablo y escribo<br />
sobre un muro: el que fuera erigido por Israel en territorio palestino.</p>
<p>Hay quienes se sienten molestos de que lo haga desde un lenguaje como el<br />
literario, incómodos de que sea la metáfora la que hable de este muro (que<br />
no es, precisamente, “metafórico”), y, especialmente, molesta la<br />
referencia a los costos en términos humanos, en términos de posibilidades<br />
de construir la paz, que dicho muro conlleva.</p>
<p>Pero como este país no es un territorio en el que las armas sofisticadas<br />
puedan ser usadas para ocultar lo que TODOS ven, o para acallar las voces;<br />
como en este país nuestro, el uso de la violencia efectiva sigue, gracias<br />
a Dios, siendo un delito, apelan a la violencia simbólica. Y entonces<br />
ejercen presión:  para que desde nuestro stand en la Feria del Libro se<br />
dejen de representar escenas de mi novela, o para que el Museo Roca, donde<br />
debía dar una charla  el día 2 de junio, me avise que se suspende con la<br />
pueril excusa de las “razones de fuerza mayor” (sic).</p>
<p>En resumen, ejercen presión para que no se hable de lo que ellos mismos<br />
construyeron. En resumen, en un territorio de paz como el nuestro, también<br />
hay quienes se empeñan en levantar o en hacer que otros levanten “muros”<br />
para que sólo sean las suyas las voces que se escuchen. Creo, si no me<br />
equivoco, que eso se llama DISCRIMINACIÓN.</p>
<p>Duele tener que hablar de muros en plena democracia. Duele tener que<br />
hacerlo cuando se recuerda que el mundo festejó con algarabía la caída de<br />
uno. Duele, porque llevado por ese “mal hábito” de cultivar la memoria que<br />
tenemos los escritores, no puedo dejar de leer el presente a la luz –o<br />
debería decir “a la sombra”- de lo que arroja el pasado.  Duele, cuando<br />
todavía nos avergüenzan, como especie, los muros levantados por el nazismo<br />
alrededor de los guetos y campos de concentración.</p>
<p>Y entonces la memoria me dicta que en nuestro país fue la dictadura la que<br />
levantó muros para aniquilar, ocultos tras ellos, a toda una generación<br />
destinada a dirigir los destinos de este país; muros levantaba un<br />
“interventor” de la dictadura, alrededor de las villas miseria, para<br />
esconder la miseria vergonzante a la que eran condenados nuestros hermanos<br />
más indefensos, en una provincia norteña… Y hasta también logró<br />
“tapiarles” el entendimiento a unos cuantos que lo hicieron gobernador,<br />
“democráticamente” elegido… Muros de silencio levantaron muchos que<br />
miraron para el costado cuando se llevaban a vecinos, amigos, familiares;<br />
muros de ignorancia levantó la censura, la quema de libros, el exilio de<br />
escritores y pensadores argentinos; muros se erigieron alrededor de las<br />
escuelas, para que el “conocimiento” se mantuviera aséptico de las<br />
realidades vergonzosas que desbordaban a nuestra sociedad; muros de<br />
papelitos y cánticos triunfalistas fueron, también, esquizofrénica,<br />
increíblemente  inexpugnables a los clamores de los torturados y a los<br />
llantos de los nacidos en cautiverio clandestino, cuando el Mundial 78. Un<br />
muro de falsa bonanza, de frívolo vedetismo, de mentida inclusión en el<br />
“primer mundo” fue suficiente para desviarnos la mirada y consumar el<br />
despojo y la destrucción económica y moral de nuestro país…</p>
<p>Recuerdo, y entonces me resisto a creer esto que estoy viviendo, esta<br />
discriminación con la que se me quiere acallar; esto, que no es otra cosa<br />
que la reproducción de las estrategias de un pasado cercano que nos<br />
avergüenza. Muros: obstáculos a la visión, barreras al entendimiento,<br />
límites que intentan legitimar el excluyente “nosotros” y los “otros”,<br />
murallas que cierran el “paso”, que impiden el encuentro necesario, el<br />
contacto enriquecedor; cercos de hormigón y concreto para que no se vea de<br />
qué modo el ser humano se encarniza contra otro. Muros: en ellos se<br />
estrellan los sueños y se fracturan las voluntades;  en ellos la palabra<br />
conciliadora rebota, no surca el aire ni se proyecta como posibilidad de<br />
unión. Muros: contra ellos se congelan todos los posibles abrazos.</p>
<p> _______</p>
<p>Gustavo Rojana<br />
es  autor de “El Muro”, 2da. Edición, Editorial Argenta. Ex presidente de<br />
la Colectividad Palestina en la Argentina. Periodista e investigador de la<br />
problemática palestina. Productor artístico de varias obras teatrales y<br />
musicales como “Hair”, “Casting” y “Jaime querido”. Nacido en Zárate,<br />
Provincia de Buenos Aires, el 12 de julio de 1960.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Brenda Ailin Segurel</title>
		<link>http://zermagla.wordpress.com/2008/05/13/paseando-por-la-feria/#comment-19</link>
		<dc:creator>Brenda Ailin Segurel</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 15 May 2008 14:08:25 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://zermagla.wordpress.com/?p=36#comment-19</guid>
		<description>Chori:
para... ¿dónde estaba lo del DNI? está bien que es papel con letras y es plausible de ser leído... ademas de ser una buena convocatoria para llevar gente a la feria... pero es medio desubicado. 
Igualmente, el stand que más convoca cada año es el de Fernet con sus chicas pelo color Shrek....
Y si.. es todo un huevo kinder.. uno tiene las expectativas de saciar su hambre y gula y al final se da cuenta de que la sorpresa es malísima. 
Sigo sosteniendo que Parque Rivadavia, Plaza Italia y los tugurios extraños de la calle Corrientes tienen mejores títulos y mucha más onda literaria que la Feria.
Gracias por el post, Chori
Bren</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Chori:<br />
para&#8230; ¿dónde estaba lo del DNI? está bien que es papel con letras y es plausible de ser leído&#8230; ademas de ser una buena convocatoria para llevar gente a la feria&#8230; pero es medio desubicado.<br />
Igualmente, el stand que más convoca cada año es el de Fernet con sus chicas pelo color Shrek&#8230;.<br />
Y si.. es todo un huevo kinder.. uno tiene las expectativas de saciar su hambre y gula y al final se da cuenta de que la sorpresa es malísima.<br />
Sigo sosteniendo que Parque Rivadavia, Plaza Italia y los tugurios extraños de la calle Corrientes tienen mejores títulos y mucha más onda literaria que la Feria.<br />
Gracias por el post, Chori<br />
Bren</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Chori</title>
		<link>http://zermagla.wordpress.com/2008/05/13/paseando-por-la-feria/#comment-17</link>
		<dc:creator>Chori</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 14 May 2008 01:13:25 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://zermagla.wordpress.com/?p=36#comment-17</guid>
		<description>Bueno, es inevitable no hacer algún comentario con respecto a la Feria.

Antes de comenzar debo admitir que no soy un lector asiduo, pero desde peke que me llevan a la Feria del Libro y para mi es como un entretenimiento anual que me doy.

Hechas las aclaraciones, comienzo por confirmar que hay 0 control en la entrada a la Feria. Yo personalmente entré con mi credencial vencida.

Una vez dentro me llamó la atención la cola de 150 m ke había al lado de uno de los pabellones donde la gente tramitaba el DNI. O.O yo pensé que regalaban algo.

Otra sorpresa fue al = que Bren, ver la fotocopiadora, pero yo fui directamente y pregunté a una Srta esvelta que se encontraba en ese stand si realmente estaban fotocopiando libros. Uno sabe que la pregunta es tonta (sería ilógico que fotocopiaran libros en la propia Feria), pero lo hace = porke en este país todo vale.

Mientras daba vueltas por la Feria, supe de una charla que se daba en uno de los Salones y cuando estaba llegando me cruzo con periodistas, Señoras coquetas que adulaban a alguien, Mastodontes de gafas oscuras que &quot;protegían&quot; a alguien,... yo no entendía nada, hasta que lo veo a él, a mi Gobernador, el Sr Scioli. Vaya sorpresa.

O sea la Feria terminó siendo como un huevito Kinder lleno de sorpresas pero que me dejó con las ganas en cuanto a literatura.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Bueno, es inevitable no hacer algún comentario con respecto a la Feria.</p>
<p>Antes de comenzar debo admitir que no soy un lector asiduo, pero desde peke que me llevan a la Feria del Libro y para mi es como un entretenimiento anual que me doy.</p>
<p>Hechas las aclaraciones, comienzo por confirmar que hay 0 control en la entrada a la Feria. Yo personalmente entré con mi credencial vencida.</p>
<p>Una vez dentro me llamó la atención la cola de 150 m ke había al lado de uno de los pabellones donde la gente tramitaba el DNI. O.O yo pensé que regalaban algo.</p>
<p>Otra sorpresa fue al = que Bren, ver la fotocopiadora, pero yo fui directamente y pregunté a una Srta esvelta que se encontraba en ese stand si realmente estaban fotocopiando libros. Uno sabe que la pregunta es tonta (sería ilógico que fotocopiaran libros en la propia Feria), pero lo hace = porke en este país todo vale.</p>
<p>Mientras daba vueltas por la Feria, supe de una charla que se daba en uno de los Salones y cuando estaba llegando me cruzo con periodistas, Señoras coquetas que adulaban a alguien, Mastodontes de gafas oscuras que &#8220;protegían&#8221; a alguien,&#8230; yo no entendía nada, hasta que lo veo a él, a mi Gobernador, el Sr Scioli. Vaya sorpresa.</p>
<p>O sea la Feria terminó siendo como un huevito Kinder lleno de sorpresas pero que me dejó con las ganas en cuanto a literatura.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
</channel>
</rss>
